Viejas Locas (Argentine rock band)
Viejas Locas fue una banda de rock argentina surgida en la década de 1990. Se originó en Buenos Aires, siguiendo la línea de bandas influenciadas por Rolling Stones y también por el género del blues, llegando a ser una de las más importantes dentro de la escena del llamado rock stone durante la década de 1990. En el año 2000, durante su más alto punto musical y comercial, la banda se separó. El 21 de octubre de dicho año se vio por última vez en vivo a la agrupación clásica de Viejas Locas, y la separación dejó como resultado la creación de bandas como Intoxicados (banda formada por Pity Álvarez y Abel Meyer) y Motor Loco (banda formada por Fabián Crea). Por su parte, Sergio Toloza tuvo su paso por la banda Balas Perdidas durante algunos años, aunque más tarde comenzó su carrera solista (primero como músico country y luego liderando distintos proyectos). Su regreso tuvo lugar en el reconocido estadio José Amalfitani (del Club Atlético Vélez Sársfield) de la ciudad de Buenos Aires, el 14 de noviembre de 2009. Desde 2013, con la gradual baja de varios músicos del grupo, Álvarez lideró el proyecto siendo el único miembro de la formación clásica. La actividad de Viejas Locas se vio finalizada con la encarcelación de Álvarez en julio de 2018. La historia de Viejas Locas comienza en el Colegio Comercial Nro. 12 de Villa Lugano, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, donde, entre un recreo y otro, tres compañeros y amigos del colegio gestaron la idea de armar una banda para pasar el tiempo. La bautizaron Viejas Locas debido a que a su cantante lo apodaban de esa manera. «Siempre decíamos que cuando tuviésemos una banda le íbamos a poner Viejas Locas, porque mi apodo al final resultaba divertido» cuenta Mauro Bonome, primer cantante de la banda. Todos pertenecían a Piedrabuena, un complejo de monoblocks que se encuentra ubicado en Villa Lugano, en donde la mayoría de los jóvenes transcurrían sus días entre la escuela, parar con los amigos y descubrir el mundo del arte en el Centro Cultural Juan Carlos Castagnino. La primera formación de Viejas Locas se conformaba con: Mauro "vieja loca" Bonome (voz), Bachi (bajo) y Diego Cattoni (guitarra). Con esta formación la banda comenzó a realizar covers de The Rolling Stones y de Pink Floyd. De todos modos, a la banda le faltaba un baterista. Buscándolo se encontraron con Cristian "Pity" Álvarez, quien hacía seis meses que estaba aprendiendo a tocar la guitarra y andaba buscando una banda donde tocar; se reunieron y Pity llevó a un amigo, Gastón Mansilla, que ocupó ese lugar vacío de baterista. Viejas Locas debutó en Acatraz el 2 de septiembre de 1989 y, desde un comienzo, Pity empezó a destacarse entre los integrantes, ya que era él quien hacía la mayoría de las canciones. El quinteto debutó con dos temas propios: «Buey» y «Eva». Para juntar gente para el debut, ellos mismos fueron publicitándose por la ciudad y entre los amigos, logrando reunir sesenta personas esa noche. Durante los meses siguientes tuvieron algunas presentaciones (no más de doce): llegaron un par de veces a tocar en Cemento, otras a La Luna y unas pocas a Shanghái. Luego de unos meses, los tres fundadores (Diego Cattoni en primer lugar, luego Mauro Bonome y Bachi) se desinteresaron del proyecto y decidieron dirigir sus vidas hacia otros horizontes. Pero Pity no se desalentó y así fue que incorporó nuevas personas a la banda para continuar; a "Pollo" (Sergio Toloza) lo llevó el bajista, Bachi, antes de dejar la banda (debido a que Cattoni fue el primero en irse y la banda quedó sin guitarrista principal); y a "Fachi" (Fabián Crea) lo trajo Pity en mayo de 1990, con quien se conocían del barrio (eran vecinos de la misma cuadra) y en otro momento ya habían tocado juntos (durante unos seis meses entre el año 1987 y 1988 formaron una banda de la cual también era parte Gastón Mansilla). Fachi trabajaba junto a la madre de Abel Meyer, el cual se integró a la banda en 1992 ocupando el lugar de baterista. Lo curioso es que, sin saberlo, Pollo y Abel (sin conocerse) ya seguían a la banda, por lo cual aceptaron esta propuesta inmediatamente. Probaron a varios cantantes para el grupo pero, como ninguno los convencía, Pity decidió ocupar el rol de cantante y líder. Más tarde, ingresaron como integrantes estables Ezequiel "Peri" Rodríguez en armónica, Juancho Carbone en saxo y Adrián "Burbujas" Pérez en teclados, proveniente de Los Pieses (quien se integró a la banda cuando comenzaron a grabar "Hermanos de sangre"). A partir de entonces fue como comenzar de nuevo. Circularon por pubs pequeños compartiendo escenarios con otras bandas. De esa manera se sumaron fechas hasta que llegaron a tocar en Viejo Correo. La formación clásica de Viejas Locas (es decir, la que tuvo lugar durante esa década) fue la más exitosa y la que los consagró como una banda popular y reconocida dentro del panorama del rock argentino, con: "Pity" Álvarez, "Pollo" Toloza, "Fachi" Crea, Abel Meyer, "Burbujas" Pérez, "Peri" Rodríguez y "Juancho" Carbone. La popularidad de Viejas Locas creció gracias al «boca a boca» y a la creatividad nacida de un bajo presupuesto. Como las pintadas con aerosol y una nueva estrategia publicitaria, barata y efectiva: pegar calcomanías junto al timbre de los colectivos. Todavía hoy hay estampadas en las líneas 155, 180 y 126 que salen de Mataderos: Viejas Locas R n'R. También planearon otras formas de atraer a más seguidores al grupo, entonces cargaban todos los domingos con sus equipos para actuar gratis en el Parque Centenario. Ya para 1993, tras haberse presentado en varias ocasiones en el desaparecido local La Cueva, los dueños del lugar los convocaron junto a otras bandas para que participaran de un compilado que se llamó «Una noche en La Cueva». Las canciones con las que participó Viejas Locas fueron: «Eva» (con una versión algo cambiada a la grabada posteriormente) y «Tirado en la estación» (canción que se encuentra en el último disco que la banda posee hasta el momento, aunque pudo escucharse anteriormente en grabaciones piratas que circulan aún). Para la banda esto fue una mala movida, porque firmaron un contrato y después estuvieron mucho tiempo hasta que, por medio de abogados, lograron rescindirlo. Pero Viejas Locas siguió tocando y en 1994 grabaron un demo que repartían gratis en los shows de Die Schule, Museo Rock y New Order. Esa forma de publicidad los favorecía, porque los fanes escuchaban los casetes, se los pasaban a sus amigos y así se iba haciendo, de a poco, una pequeña pero creciente legión de seguidores. Luego de telonear a Los Ratones Paranoicos en la localidad de San Martín (Buenos Aires) a fines del año 1994, los vio un representante del sello discográfico PolyGram (el mismo que llevó a La Renga y a Dos Minutos a esa discográfica). Terminado su repertorio, el empresario se presentó en los camerinos de la banda ofreciéndoles un contrato discográfico. Éste logró contactarlos luego y los contrató para la multinacional y así fue como editaron su primer disco. Viejas Locas entró a grabar su primer material discográfico en abril del año 1995. El título del álbum debut fue «Viejas Locas», en donde se destacaron el corte «Intoxicado» (del cual se editó el primer videoclip de la banda), «Nena me gustas así» y el hit «Lo Artesanal». Mientras grababan este disco, concurrían 600 personas a sus recitales en Club X y tenían sus propios recitales en Cemento; inclusive fueron invitados a tocar en un evento importante como el de los 30 años de rock nacional, el 8 de noviembre de ese año. Cuando «Viejas Locas» salió a la venta (diciembre de 1995) ya habían pasado ocho meses desde el comienzo de su grabación y las canciones se habían modificado. La producción artística estaba integrada por Néstor Vetere y Amilcar Gilabert; el técnico de grabación también fue Amilcar Gilabert, y el asistente de grabación Gastón Gilabert; el disco fue grabado en los estudios SONAR. El disco fue reeditado en 2004 por la compañía Universal, con el arte
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