Liberace
Władziu Valentino Liberace (West Allis, Wisconsin, 16 de mayo de 1919-Palm Springs, California, 4 de febrero de 1987), más conocido por su apellido, Liberace, fue un showman y pianista estadounidense de ascendencia polaca e italiana, de gran popularidad. Devoto católico, inspiraba a su público con su cálida cercanía y su inagotable y generoso espíritu pletórico de alegría en sus espectáculos. Era conocido como «Lee» por sus amigos, y como «Walter» por su familia. Sus padres eran Frances Zuchowska (31 de agosto de 1892-1 de noviembre de 1980), de origen polaco, y Salvatore «Sam» Liberace (9 de diciembre de 1885-1 de abril de 1977), un emigrante de Formia, Italia. Tuvo un hermano gemelo que murió al nacer y nació con un saco amniótico, lo que en su familia, como en muchas sociedades, se tomaba como un signo de genialidad y un futuro excepcional. Salvatore, el padre de Liberace, fue músico y tocaba la trompa en las bandas y salas de cine, aunque a veces también trabajó como obrero en una fábrica. Su padre alentó el amor por la música en la familia, mientras que su madre no era muy musical y consideraba que las lecciones de música y un tocadiscos eran un lujo que no podían pagar, provocando de esta manera disputas familiares. Liberace comenzó a tocar el piano a los cuatro años. Su padre llevó a sus hijos a los conciertos acercándolos aún más a la música, siendo a su vez muy exigente con ellos en la práctica y el rendimiento. Liberace empezó a memorizar piezas difíciles a los siete años. Además, estudió la técnica del famoso pianista polaco, y más tarde amigo de la familia, Ignacy Paderewski y luego se reunió con él en el backstage del Teatro Pabst en Milwaukee. La Gran Depresión (alrededor de 1929) fue muy dura para la familia financieramente. Por aquel entonces el adolescente Liberace también sufrió de un problema del habla y sufrió de las burlas de los niños del barrio que se reían de su rechazo hacia los deportes y su afición por el piano y la cocina. Liberace prefirió centrarse en su piano y progresó bajo la instrucción de la profesora de música Florence Kelly, quien guio su desarrollo musical durante diez años. Adquirió experiencia tocando música popular en los cines, la radio local, en clases de baile, en los clubes, y en bodas. Tocó jazz con un grupo de la escuela llamado «Mixers» en 1934, y luego con otros grupos más adelante. También actuó en cabarets y clubes de estriptis, y aunque sus padres no estaban de acuerdo, fue su forma de ganarse la vida en tiempos difíciles. Durante un tiempo, Liberace adoptó el nombre artístico de «Busterkeys Walter». También mostró interés por el dibujo, el diseño y la pintura, y se convirtió en un exigente seguidor de la moda. Para entonces, ya estaba mostrando la habilidad de convertir sus excentricidades para llamar la atención, y se volvió más popular en la escuela, aunque sobre todo como un objeto de burla. En una competencia formal de música clásica en 1937, Liberace fue elogiado por su «estilo y talento para el espectáculo». Al final de un concierto de música académica en La Crosse, Wisconsin, en 1939, Liberace interpretó su primer bis solicitado, «Tres pequeños peces», que tocó al estilo de varios compositores clásicos. El intérprete, de 20 años de edad en la época, tocó con la Orquesta Sinfónica de Chicago el 15 de enero de 1940, en el Pabst Theatre en Milwaukee, Wisconsin, interpretando el Concierto de Piano Número 2 de Liszt bajo la dirección de Hans Lange, interpretación por la que recibió buenas críticas. Entre 1942 y 1944, Liberace se alejó de la interpretación clásica formal y reinventó sus actuaciones con un «pop con un poco de los clásicos», o como también lo llamó «la música clásica donde las partes aburridas quedaron fuera.» En los años cuarenta, se dirigió a la ciudad de Nueva York, y a mediados de esa década ya estaba actuando en clubes nocturnos en las principales ciudades de los Estados Unidos. Liberace pasó de ser pianista de música clásica a showman, y de manera impredecible y caprichosa combinó música seria con piezas ligeras, por ejemplo, Chopin, con «Home on the Range». Durante un tiempo, tocaba el piano junto a un tocadiscos en el escenario. Este truco ayudó a llamar la atención. También añadió la interacción con las peticiones de la audiencia, hablando con los asistentes, haciendo bromas, dando lecciones a los miembros del público y comenzó a prestar más atención a detalles tales como la puesta en escena, la iluminación, y la presentación. En 1943, Liberace apareció en un par de Soundies (una especie de precursores rodados de 1940 a 1946 de los vídeos musicales; duraban unos tres minutos y se visualizaban en máquinas expendedoras por unas monedas). En 1944, hizo sus primeras apariciones en Las Vegas, ciudad que más tarde se convirtió en su principal lugar para presentaciones. Liberace ya estaba tocando en los mejores clubes, finalmente aparece en el célebre «Persian Room» en 1945. Liberace trabajó sin descanso para perfeccionar sus actuaciones. Agregó el candelabro sobre el piano como un accesorio de firma y adoptó «Liberace», como su nombre artístico, señalando en sus comunicados de prensa que debía pronunciarse «Liberachi». En 1947, se promocionaba como «Liberace, el más sorprendente virtuoso del piano de hoy». Por este motivo, tenía que tener un piano para que coincida con su presencia cada vez mayor, así que compró un piano de cola BlüthnerGrand, de gran tamaño, forrado en pan de oro, que fue promocionado como un «piano que no tiene precio». Liberace se trasladó a Hollywood, California. Actuaba en clubes locales, como Ciro y Mocambo, para estrellas de Hollywood como Rosalind Russell, Clark Gable, Gloria Swanson, y Shirley Temple. No siempre tocaba con las salas llenas, pero desde el principio aprendió a actuar con energía extra ante esas multitudes dispersas, con el fin de mantener su propio entusiasmo. Liberace creó así una publicidad muy exitosa que le ayudó a despegar hacia la fama. En 1950, actuó ante el presidente Harry S. Truman, un amante de la música, en la sala Este de la Casa Blanca. A pesar de tener éxito en el circuito de los clubes nocturnos y salas de baile, donde él era a menudo un actor intermedio, su ambición era llegar a un público más amplio como estrella del cine y la televisión. Fue así que Liberace comenzó a ampliar su acto y lo hizo más extravagante. Su acto a gran escala en Las Vegas se convirtió en su sello, ampliando su número de fanes de manera espectacular, y haciéndolo rico en poco tiempo. En 1955, Liberace ganaba $50 000 por semana en el Riviera Hotel and Casino en Las Vegas y tenía más de 200 clubes oficiales de fanes, con un cuarto de millón de miembros. Estaba ganando más de $1 000 000 por año por sus apariciones públicas, y en televisión. Las actuaciones de Liberace eran con frecuencia cubiertas por las revistas más importantes y se convirtió en una superestrella de la cultura pop, pero también se convirtió en blanco de las bromas de los comediantes y el público por su extravagancia. Los críticos musicales eran por lo general muy duros en su apreciación respecto a su forma de tocar el piano. Liberace, una vez declaró: «Yo no doy conciertos, yo monto un espectáculo». En 1956 se encontró en uno de sus espectáculos de Las Vegas con un joven rupturista Elvis Presley, a quien decidió darle algunos consejos sobre cómo vestir. Durante el evento el astro del rock, junto con George y Liberace, montó una suerte de jam session donde tocaron el tema «Blue Suede Shoes». A diferencia de los conciertos de pianistas clásicos que normalmente terminan con aplausos y una retirada fuera del escenario, el espectáculo de Liberace terminaba con el público invitado en el escenario para tocar su ropa, su piano, sus joyas, y sus manos. Un crítico comentó, cerca del final de la vida de Liberace: «El Sr. Showmanship tiene otro poder de atracción más fuerte en su show: la manera cálida y maravillosa en que trabaja su audiencia. Por sorprendente que parezca, detrás de todo
Discografía en vinilo
Ordenada por relevancia (lo más escuchado primero).
En la onda de Liberace
Otros artistas afines, con vinilo.