Sara Montiel
María Antonia Abad Fernández (Campo de Criptana, Ciudad Real, 10 de marzo de 1928-Madrid, 8 de abril de 2013), conocida como Sara Montiel, fue una actriz y cantante española. Debutó como actriz secundaria en la cinta Te quiero para mí (1944), e inmediatamente dio el salto a un papel protagónico con Empezó en boda, junto a Fernando Fernán Gómez, con quien volvería a encabezar su siguiente película, Se le fue el novio. Aunque realizaba tanto roles estelares como secundarios logrando críticas favorables e incluso algún éxito importante como Locura de amor (1948), Sara se sentía insatisfecha de su sitio en la industria española, y después de coprotagonizar El Capitán Veneno nuevamente junto a Fernando F. Gómez, decidió probar mejor fortuna en América. En apenas cuatro años rodó catorce cintas entre México y Cuba, como la exitosa Piel canela que le abriría las puertas de Hollywood para estelarizar junto a Gary Cooper y Burt Lancaster el western Veracruz, de Robert Aldrich, filme al que siguieron otros dos dirigidos por Samuel Fuller y Anthony Mann. De vuelta en España, Sara Montiel afianzó su estatus de estrella internacional con las películas El último cuplé y La violetera, que desvelaron su particular estilo como cantante y que se convirtieron en formidables éxitos de taquilla, estrenándose en diversos países de Europa e Hispanoamérica así como en India y Egipto. Los honorarios que cobró por La violetera en 1958 convirtieron a Sara Montiel en una de las actrices mejor pagadas del mundo. En ese año también firmó un contrato de exclusividad por película, y los discos publicados con sus canciones llegaron hasta Grecia y Brasil. En los siguientes quince años, protagonizó únicamente melodramas musicales pensados para ella, y alcanzó tal popularidad que actuó en la Unión Soviética en plena Guerra Fría, en 1965, llegando a tener amplio éxito como actriz y como cantante. En el ámbito musical fue especialmente conocida por sus versiones de «Fumando espero» (1957), «La violetera» (1959) «Bésame mucho» (1959) y «Quizás, quizás, quizás» (1964). En una España condicionada por la dictadura y las limitaciones económicas, Sara Montiel encarnó la faceta más barroca y sensual del mundo del espectáculo, gracias a sus papeles de mujer fatal y a sugerentes vestidos que tentaban la censura. Actriz de gran éxito comercial, mayormente en las décadas de 1950 y 1960, participó en medio centenar de películas. Se retiró de la industria del cine en 1974, pero como figura musical se mantuvo activa hasta el final: publicó diversos álbumes, ofrecía recitales en teatros y presentó programas de variedades en televisión. A los ochenta y un años de edad grabó con el dúo Fangoria la canción discotequera "Absolutamente" y su correspondiente vídeo musical, y pocos meses antes de morir seguía dando actuaciones acompañada de un pianista. Es considerada como una de las figuras españolas más importantes del siglo XX. María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández nació el 10 de marzo de 1928 en la localidad ciudadrealeña de Campo de Criptana, siendo hija de Isidoro Abad, e hijastra de María Vicenta Fernández Palacios. Tras la Guerra Civil, su familia y ella se establecieron en Orihuela (Alicante) en busca de un clima más benigno dado que su padre padecía asma. Estudió en el Colegio de Jesús María de San Agustín en esa ciudad, pero tuvo una formación académica muy primaria, ya que las monjas del colegio la instruyeron para que aprendiera labores domésticas en lugar de educativas. A los trece años de edad, demostró tener cualidades para el canto luego de entonar una saeta durante una procesión de Semana Santa en Orihuela. Esto ayudó a que, con la aprobación de su padre, fuera llevada a Valencia por la familia del editor de prensa José Ángel Ezcurra con la finalidad de mejorar sus habilidades vocales. En 1942, representó a la provincia de Alicante en un concurso de jóvenes talentos en el parque del Retiro de Madrid, presentado por el locutor Bobby Deglané. En la contienda, cantó la canción «La morena de mi copla» , con la que ganó el primer premio, que consistía en una paga de 1000 pesetas mensuales durante un año. Con este dinero, se instaló en Madrid para empezar a estudiar declamación. En 1944, gracias a unas fotos tomadas por Gyenes, llamó la atención de Vicente Casanova, un productor de cine y agente de publicidad, que además era uno de los dueños de la compañía cinematográfica Cifesa. Sin embargo, fue Gyenes y no Vicente Casanova, quien la presentó al director Ladislao Vajda; así es como tuvo su primera aparición en el cine a los dieciséis años de edad en Te quiero para mí, donde apareció como actriz secundaria con el nombre artístico de María Alejandra; en la película Empezó en boda usó ya el nombre artístico de Sara Montiel, sugerido por el actor y humorista Enrique Herreros. Tras participar con pequeños papeles en más filmes como Bambú (con Imperio Argentina) y la versión de 1947 de Don Quijote de La Mancha (que recibió un Premio de la Crítica en Nueva York), su primer papel de importancia fue como rival de Aurora Bautista en el exitoso melodrama histórico Locura de amor, basado en la vida de la reina Juana la Loca y dirigido por Juan de Orduña. En este filme el papel de Felipe el Hermoso lo hacía Fernando Rey, quien al igual que Sara disfrutaría años después de una carrera internacional. A este trabajo la joven actriz sumó otros roles todavía secundarios en La mies es mucha, Pequeñeces y El capitán veneno (1950), comedia de Luis Marquina protagonizada por Fernando Fernán Gómez. Su última película española de esta etapa fue una coproducción: Aquel hombre de Tánger, con el veterano Nils Asther, galán del cine mudo que había trabajado con Greta Garbo, Joan Crawford y Barbara Stanwyck. Gracias al éxito de Locura de amor, donde interpretó el papel de una villana seductora, Montiel llamó la atención de la industria cinematográfica mexicana, que vivía su Época de Oro. En total, participó en catorce producciones mexicanas, debutando con la película Furia roja. Le siguieron producciones como: Cárcel de mujeres, Necesito dinero, Porque ya no me quieres, y Piel canela. Sus interpretaciones en Cárcel de mujeres y Piel canela le abrieron las puertas para entrar a la industria cinematográfica de Hollywood en 1954. Allí llegaría a ser la primera artista española en obtener éxito. Su primer trabajo en Estados Unidos fue en el western Veracruz, protagonizado por Gary Cooper y Burt Lancaster y dirigido por Robert Aldrich. Su segunda producción estadounidense fue la película musical Serenade, basada en un relato de James M. Cain y donde Sara trabajó con Mario Lanza, Joan Fontaine y Vincent Price. Durante el rodaje de esta producción, Montiel conoció a quien sería su primer esposo, Anthony Mann, el director de la cinta. Justo en este tiempo, Montiel afirmó haber adquirido la nacionalidad mexicana, comentando años después: «Me hice mexicana, claro. Todavía tengo mi carta de nacionalidad en la caja fuerte. Cuando me casé con Tony Mann, en Los Ángeles, me casé con mi otro pasaporte, el mexicano.» Sin embargo, lo anterior no ha sido comprobado, ya que no existen documentos fiables que respalden el hecho de que la artista se haya nacionalizado como mexicana. Durante una breve estancia en España Sara rodó El último cuplé, y sin esperar a su estreno, regresó a Estados Unidos para filmar su tercer filme en Hollywood, en esta ocasión junto a Rod Steiger y Charles Bronson, y dirigido por Samuel Fuller para la compañía RKO Pictures: Run of the Arrow (titulado Yuma en España). Posteriormente, decidió tomarse unas vacaciones regresando a España, tras una ausencia de más de cinco años. Iba a ser un regreso solo temporal, pero luego de alcanzar reconocimiento con El último cuplé, optó por establecerse en España y no volver a Estados Unidos. Aprovechando un viaje a España por vacaciones antes del rodaje de Yuma, Sara rodó en 1957 una cinta de bajo presupuesto titulada El último cuplé y dirigida
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