Pablo Guerrero
José Pablo Guerrero Cabanillas, conocido como Pablo Guerrero (Esparragosa de Lares, Badajoz, 18 de octubre de 1946 - Madrid, 30 de septiembre de 2025) fue un cantautor y poeta español. Extremeño de nacimiento, se afincó en Madrid desde finales de los años 60. Utilizaba un estilo sobrio y poético en los textos de sus canciones. Musicalmente partía de armonías y melodías tradicionales de su tierra aderezadas con sonidos del folk americano, el rock, el jazz o el flamenco. A mediados de los años 80 introdujo ritmos africanos y de otras culturas, además de sonoridades más vanguardistas como el minimalismo, la música aleatoria, el ambient o la música electrónica. Más conocido como cantautor, como poeta publicó desde 1988. Es el autor del himno libertario 'A cántaros'. Nació en Esparragosa de Lares, provincia de Badajoz, el 18 de octubre de 1946. Pablo Guerrero procede de una familia de pequeños propietarios pertenecientes al sector agropecuario. Asistió al Colegio Público de su pueblo "Virgen de la Cueva". Su afición por la lectura -sobre todo poesía- comienza desde niño. Finalizado el Bachillerato en Badajoz, estudia Magisterio en Sigüenza (Guadalajara), donde continúa ampliando su bagaje literario. A los 16 años le regalan su primera guitarra. A veces toca con un grupo amateur de la Escuela, canciones de Los Bravos y Los Brincos. Toca canciones de Georges Moustaki, Jorge Cafrune, Joan Baez, Massiel, el Dúo Dinámico, etc. Marcha a Madrid a estudiar Filosofía y Letras, rama de Literatura, al tiempo que comienza a cantar, sin ánimo aún de profesionalizarse. Continúa su formación como músico asistiendo a clases particulares. Su acervo poético aumenta con lecturas de Pablo Neruda, Blas de Otero, Luis Cernuda, José Ángel Valente y José Agustín Goytisolo entre otros. En 1969 da sus primeros pasos como profesional en el mundo de la canción al presentarse al Festival de Benidorm. Lo hace con la canción Amapolas y espigas, ganando el premio a la mejor letra, y obtiene el segundo puesto en la clasificación general. Esto le abre las puertas de la industria discográfica de la mano de Manolo Díaz, que acababa de fundar el sello Acción, donde habían grabado Aguaviva y Vainica Doble. Graba un sencillo con arreglos de Ramón Farrán. En la cara A, Amapolas y espigas, que luego incorporaría María Dolores Pradera a su repertorio, y en la B Carro y camino. Su voz aparece recia y con un marcado acento pacense en estos primeros discos sencillos. En sus inicios como cantante,se dedica a investigar el folclore extremeño. Al poco tiempo, empieza a hacer letras de cosecha propia como la canción Amapolas y espigas. Tras el pequeño éxito en Benidorm, Guerrero tiene que simultanear su carrera como cantante con la enseñanza, aparte de sus estudios de Filosofía y letras (Filología Hispánica-Literatura Hispánica). El siguiente sencillo fue arreglado por Carlos Montero, que acentuó aún más el carácter rural de sus composiciones: «Son hombres que se mueren sin haber visto la mar» y «Por una calle de Cáceres». El tercer sencillo cuenta con el mismo equipo y prosigue la temática campestre en las canciones «Junto al Guadiana» y «Al pasar po'l arroyo», con letra del poeta Luis Chamizo. En el cuarto sencillo hay un cambio importante en los arreglos de Benito Lauret, que utiliza una orquesta grande y coros. Las canciones orquestadas son: «Y los demás se fueron» y «Pequeño propietario», que se puede considerar la primera canción de denuncia social de Pablo Guerrero. Musicalizó a Miguel Hernández antes que Serrat en un disco que se iba a llamar Tierra, pero la censura de la época no le permitió grabarlo. Del panorama español en esta época —finales de los sesenta y primeros setenta— admira a Joan Manuel Serrat, Luis Eduardo Aute, Lluís Llach, Raimon, Maria del Mar Bonet, etc.; a los portugueses Amália Rodrigues y José Afonso; al francés nacido en Alejandría Georges Moustaki y al belga Jacques Brel; y a los sudamericanos Daniel Viglietti y Jorge Cafrune. Le gusta el pop-rock anglosajón de los Beatles, los Rolling Stones y el fraseo de Lou Reed. En 1972 graba su primer disco de larga duración (LP), A cántaros. La canción del mismo nombre llevaba un subtítulo bastante largo («Tú y yo, muchacha, estamos hechos de nubes»), rápidamente la canción se convirtió en uno de los himnos libertarios de la época. A cántaros es el primer disco de Guerrero con temática urbana. En lo musical también hubo cambios en este disco. Cuenta con el guitarrista y arreglista Nacho Sáenz de Tejada (exmiembro de Nuestro Pequeño Mundo), que dejó a un lado los oropeles orquestales anteriores y empleó guitarras acústicas, españolas y en un par de temas guitarra eléctrica. Juan Alberto Arteche, otro miembro de Nuestro Pequeño Mundo se ocupa de la percusión y Pablo Guerrero toca guitarras y percusiones. Completan el disco los músicos José González al órgano y al piano, José Mª Panizo al bajo, Alex Kirschner a la flauta dulce junto a Sáenz de Tejada, Quintanilla al violoncelo y coros de Carmen Sarabia. Tanto José María Panizo como Carmen Sarabia pertenecían al mítico grupo Aguaviva. En este disco —A cántaros— se aprecia la influencia del folk americano: gente como Pete Seeger, Joan Baez, Neil Young, Joni Mitchell, James Taylor, Bob Dylan y el escritor y cantautor canadiense Leonard Cohen. Leonard Cohen dejará una profunda huella en toda la carrera del bardo extremeño. El 2 de marzo de 1975 graba un disco en directo en el teatro Olympia de París titulado Pablo Guerrero en el Olympia. El disco lo editaría el sello Gong de Movieplay. Pablo Guerrero canta y toca la guitarra española y para la actuación se hace acompañar de la guitarra de Nacho Sáenz de Tejada y el contrabajo de Miguel Ángel Chastang. En el disco hace un repaso de algunas canciones de discos anteriores como «Buscándonos», «Hoy que te amo» o la popular «A cántaros» y otras no incluidas en discos como «Busca la gente de mañana», «Ecos de sociedad» o «Emigrante», junto a dos de temas a capella, un canto de trabajo llamado «Trilla» y «Extremadura», dedicada a su tierra. Es uno de los discos más vendidos de Pablo Guerrero durante los años 70. Posteriormente al Olympia, Guerrero actúa en el Palacio Ducal de Venecia. También actúa en Alemania. Después recorrerá toda España con el folk sui generis que lo caracteriza en la década de los setenta. Ese mismo año colabora como cantante en la grabación del disco La Cantata del exilio. ¿Cuándo llegaremos a Sevilla? Los textos son de Antonio Gómez —ideólogo del grupo "Canción del Pueblo" y periodista— y la música de Antonio Resines —cantautor de aires folk-rock—. Pablo pone su voz en la canción "Dulce muchacha". Colaboraron en el disco, aparte del propio Antonio Resines con guitarra y voz, Teresa Cano, Elisa Serna, Luis Pastor, Quintín Cabrera o el periodista musical Carlos Tena. Este trabajo no se publicó hasta 1978. Los arreglos corrieron a cargo del grupo Malasaña con Luis Mendo a las guitarras. En febrero de 1976 graba para Movieplay, con producción de Gonzalo García Pelayo, el disco Porque amamos el fuego. Musicalmente este disco hace un acercamiento al jazz desde las coordenadas de la música popular de su tierra. Para ello cuenta con músicos como Nacho Sáenz de Tejada y Jean Pierre Torlois a las guitarras (acústicas y eléctricas); Miguel Ángel Chastang —que procedía del jazz— al contrabajo y bajo eléctrico; Antonio Pascual a los teclados, y en la batería y la percusión el músico de jazz Antonio Perucho. Colaboran un jovencísimo Jorge Pardo a la flauta y al saxo tenor, y Antonio Fernández toca la guitarra acústica en «No estés así». Los arreglos del disco son colectivos. En este disco pone música al poema «Por debajo del agua» de José Ángel Valente y homenajea al poeta gaditano Rafael Alberti en la canción «Ven Alberti». La música de la canción «Teo» está compuesta a dúo por el cantautor y arreglista Hilario Camacho y P. Guerrero. Los personajes que pueblan las canciones de Guerrero suelen ser marginales. El amor, la libertad y
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