Walter Chiari
Walter Chiari (Verona, 8 de marzo de 1924-Milán, 20 de diciembre de 1991) fue un actor de cine y teatro italiano. Su verdadero nombre era Walter Annichiarico, y nació en Verona, Italia, en el seno de una familia original de Apulia. Su padre, Carmelo Annichiarico, era un funcionario de policía, y su madre, Enza, maestra. Vivió con su familia en Verona hasta los tres años de edad, residiendo después en Milán. Su primer trabajo lo obtuvo en un almacén de Isotta Fraschini. En ese período empezó a practicar boxeo, llegando a ser campeón de Lombardía de la categoría peso pluma en 1939. Fue también un consumado jugador de tenis y, así mismo, campeón lombardo del juego de las bochas, deporte que hubo de abandonar tras sufrir unas fracturas en las manos a causa de su actividad pugilística. También practicó la natación, venciendo en el campeonato de la Gioventù Italiana del Littorio en 100 metros estilo libre. Abandonados sus estudios, trabajó como técnico de radio y como empleado de banca, siendo despedido de este último puesto por haber sido descubierto mientras imitaba a Adolf Hitler en la oficina, aunque se le recomendó que intentara hacer carrera en el teatro. Luego trabajó como periodista y como caricaturista. En ese momento decidió retomar sus estudios, consiguìendo el diploma de escuela secundaria (maturità scientifica) pero, cuando pensaba entrar en la universidad, se inició el período de la resistencia. Debido a la guerra, Walter, su madre y un hermano fueron a vivir a Andría, donde estuvieron unos meses antes de volver a Milán para estar con su padre. Alistado en la X Flottiglia MAS de la República Social Italiana, colaboró con su periódico, L'Orizzonte, como autor de viñetas humorísticas. Con Ugo Tognazzi dirigió también el programa «Radiofante», emitiendo para las tropas de la RSI. Tras la liberación fue hecho prisionero en el campo de prisioneros de Coltano, cerca de Pisa. Una tarde de enero de 1944 se encontraba con unos amigos en el Teatro Olimpia de Milán durante un concurso para aficionados, viéndose obligado a actuar en escena, e interpretando dos números, uno de ellos su imitación de Hitler. El público recibió su actuación con un caluroso aplauso. En 1946 obtuvo su primer papel de relieve en el teatro gracias a Marisa Maresca, que lo incorporó al reparto de Se ti bacia Lola. A partir de aquí inició una larga carrera en la revista, género en el cual destacó por su innata capacidad de improvisación. Participó en las piezas Simpatia (1947), Allegro (1948) y Burlesco (1949). En 1950 fue primer actor en Gildo, con Miriam Glori, en 1951 en Sogno di un Walter junto a Carlo Campanini y Dorian Gray, y en 1952 consolidó su éxito con Tutto fa Broadway, con Lucy D'Albert y Carlo Campanini. Chiari también fue autor de textos en los espectáculos Controcorrente (1953), de Vittorio Metz, Marcello Marchesi y él mismo, y Saltimbanchi (1954), de Chiari, Carlo Silva y Italo Terzoli. Mientras tanto debutó en el cine con el film Vanità, dirigido por Giorgio Pàstina en 1946, y con el cual ganó el prestigioso premio "Nastro d'argento" al mejor actor. Mucho más conocidos fueron sus papeles en comedias como Totò al giro d'Italia (1948) y I cadetti di Guascogna (1950), producción en la que debutaba Ugo Tognazzi. En 1951 Luchino Visconti le ofreció el papel del joven sinvergüenza y conquistador para la película Bellísima, en la que trabajó con Anna Magnani. Este papel le supuso grandes satisfacciones artísticas, pero Chiari siguió en el teatro ligero, en la comedia musical (emparejado con Delia Scala en 1956 en Buenas noches Bettina y en 1958 en Il gufo e la gattina, y en 1960 junto a Sandra Mondaini, Ave Ninchi y Alberto Bonucci en Un mandarino per Teo), y en el teatro convencional actuando en 1965 con Gianrico Tedeschi en Luv, de Murray Schisgal, y en 1966 con Renato Rascel en La strana coppia, de Neil Simon. Asimismo siguió trabajando infatigablemente en el cine de género, formando parte del reparto de comedias como Un giorno in pretura (1953), Accadde al commissariato (1954) y Accadde al penitenziario (1955). Pero más que por sus actuaciones, Walter Chiari apareció en las portadas de la prensa rosa por sus aventuras amorosas con mujeres famosas y atractivas. Entre ellas Elsa Martinelli, Lucia Bosè (con la que mantuvo un largo compromiso), la princesa María Gabriela de Saboya y la cantante italiana Mina Mazzini. En 1957, gracias a su buen conocimiento del inglés, fue contratado para actuar en una producción estadounidense rodada en Cinecittà por Mark Robson. En dicha película, titulada La capannina, Walter Chiari tuvo la oportunidad de trabajar con Ava Gardner, en esa época separada de Frank Sinatra. Ambos tuvieron un tumultuoso romance, que proyectó su fama de seductor en las crónicas mundanas de la prensa de la época. Esta inesperada publicidad le valió conseguir un compromiso en Broadway, donde en 1961 actuó en 113 representaciones de la comedia musical The Gay Life, basada en textos de Arthur Schnitzler. Dotado de una gran capacidad para la parodia y orador infatigable, Chiari fue uno de los mejores actores en actuar en monólogo. En la década de 1960 encontró en la televisión el medio más apropiado para su humor, convirtiéndose en pocos años en el más conocido y apreciado cómico televisivo italiano, gracias a números como el del campesino que va por vez primera a Milán para asistir a un partido de fútbol. En 1966 fue elegido como protagonista del film ¡Qué gente más rara!, una cinta australiana que era adaptación de una famosa novela de John O' Grady. El director, Michael Powell, quería que Walter Chiari interpretara a Nino Culotta, un periodista italiano emigrado a Sídney con problemas para utilizar el slang australiano. Gracias a su experiencia como actor y a su excelente conocimiento del inglés, Chiari superó la prueba con éxito, consiguiendo el reconocimiento del público y de la crítica. Todavía en Australia en 1966, durante el rodaje del film Sono strana gente el actor había conocido a la actriz Alida Chelli, con la que inició una larga y tempestuosa historia de amor, con separaciones y reencuentros meticulosamente reflejados en las revistas de la época. Finalmente, en 1969, mientras Alida rodaba la producción televisiva Giocando a golf una mattina, recibió una llamada telefónica de Chiari, que estaba en Sídney rodando Squeeze a Flower, y por la cual decidieron casarse. El matrimonio tuvo lugar dos días después en Sídney pero, por obligaciones promocionales, el actor hubo de dejar a la novia tras la ceremonia, por lo que ella se encontró sola cortando el pastel de bodas. Ambos se divorciaron en 1972, pasados menos de tres años tras la boda. Sin embargo, Chiari mantuvo una buena relación con Chelli y con su hijo, Simone Annicchiarico, actualmente presentador televisivo en La7, Mediaset y la Rai. En televisión Chiari adaptó muchos de los números que representaba en el teatro de revista, siendo el más célebre de ellos el del Sarchiapone, emitido por vez primera en 1958 en el programa televisivo La via del successo junto a Carlo Campanini, su fiel compañero en escena. Además participó como invitado en numerosas emisiones, sobre todo en Studio Uno, bajo dirección de Antonello Falqui. En el cine continuó haciendo algunos papeles destacados en películas como La rimpatriata (1962), de Damiano Damiani; Il giovedì (1963), de Dino Risi; Campanadas a medianoche (1966), de Orson Welles; y Io, io, io... e gli altri (1966), de Alessandro Blasetti. En 1968 presentó en televisión una de las más exitosas ediciones del programa Canzonissima, acompañado de Mina y Paolo Panelli. En 1969 fue protagonista con su esposa Alida Chelli de la producción Geminus, serie de seis capítulos dirigida por Luciano Emmer. El 20 de mayo de 1970, mientras acudía a los estudios radiofónicos de la RAI para grabar un episodio del programa Speciale per voi, Walter Chiari fue arrestado. Se le acusó de consumo y tráfico de cocaína, lo que ocasionó que se viera en el centro de un escándalo que
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