Dino Saluzzi
Timoteo "Dino" Saluzzi (n. 20 de mayo de 1935; Campo Santo, provincia de Salta), es un bandoneonista y compositor argentino. Destaca por su estilo único forjado en la fusión entre el folklore argentino, el jazz, el tango y la música contemporánea. Es un pionero de la fusión folklórica (o folklore de proyección) en la Argentina. A partir de la década de 1980, se convirtió en un exponente notable del sello ECM Records, grabando con músicos de la talla de Charlie Haden, Enrico Rava, Al Di Meola, Charlie Mariano, Tomasz Stanko y Gidon Kremer, más ensambles como el Rosamunde Quartett y la Metropole Orkest, entre otros. Esto lo llevó a destacarse como el bandoneonista más reconocido a nivel mundial tras Astor Piazzolla. Nació y vivió sus primeros años en un ingenio azucarero en el pueblo de Campo Santo. Su infancia estuvo marcada por el trabajo en la zafra y las enseñanzas musicales de su padre, el popular compositor e instrumentista carpero Cayetano Saluzzi. Instigado por don Cayetano, se consagró desde los 7 años al bandoneón y a músicas populares argentinas (zamba, chacarera, milonga y tango). Sus primeras grandes referencias fueron los bandoneonistas Ángel Ciriaco y Rafael Rossi. A los 14 años se mudó a Salta para integrar el Trío Carnaval del guitarrista César Perdiguero. Allí vivió con los hermanos Damián y Simón Gutiérrez, con quienes actuó frecuentemente en la radio. Previo a dejar Salta, recibió lecciones y un primer acercamiento a la música clásica por parte de su tío José Lo Giúdice. Hacia los cincuenta se radicó en Buenos Aires, donde participó en las orquestas de Radio El Mundo, Enrique Francini, Alfredo Gobbi, Héctor Varela y Roberto Caló, entre otras. En la gran ciudad continuó sus estudios de composición con Jacobo Fischer y Martín Llorca, y se relacionó con figuras influyentes como Ángel Ciriaco y Julio Ahumada. También lideró un quinteto de corta duración con Orlando Tripodi y Mauricio Marcelli. Pese a los avances en su carrera musical, su situación económica nunca dejaba de ser precaria. Sus altibajos en el entorno musical porteño lo instaron en 1956 a retornar a Salta. A su vuelta a Buenos Aires tuvo dificultades para conseguir trabajo. Acabó abandonando el bandoneón por un largo período, llegando a trabajar de vendedor ambulante. Volvió a la música para desempeñarse como percusionista, arreglista y director de la Banda de la Policía Federal. Por estos años entró en contacto con los círculos ligados a los nuevos desarrollos del tango de vanguardia, el jazz y el folklore de proyección, y a figuras renovadoras como Astor Piazzolla, Alejandro Barletta y Gato Barbieri. A partir de estas experiencias, Saluzzi empezó a desarrollar su propio estilo compositivo forjado en la fusión de tango, folklore y música seria. En 1970 estrenó su suite para septimino Soy Buenos Aires/Pedro Orillas donde se acusaban todas estas influencias, y en la que participaron músicos destacados de la escena jazzística como Oscar López Ruiz y Hugo Pierre. En 1971 se dio a conocer ampliamente en el mundo del folklore argentino convencional grabando varios álbumes con Los Chalchaleros. El éxito de esta colaboración le valió un contrato con RCA Victor para interpretar clásicos del folklore en bandoneón para los álbumes De vuelta a Salta y Bandoneón Tierra Adentro (vols. 1 y 2). Se involucró en la escena de fusión local, colaborando en con otros músicos renovadores como el Gato Barbieri, Manolo Juárez, Kelo Palacios, Jorge López Ruiz, Rodolfo Alchourron, Litto Nebbia y Néstor Astarita. Por estos años integró un trío con el Chango Farías Gómez y Kelo Palacios, cuya vida fue corta debido al exilio del Chango tras el Golpe de Estado de 1976. Fue en sus álbumes Dedicatoria (1978) y Bermejo (1980) donde tomó un cambio de dirección claro al integrar instrumentos eléctricos (piano eléctrico, guitarra eléctrica, bajo eléctrico), sintetizadores y voces, con la colaboración de Litto Nebbia y el Cuarteto Zupay. Estas experiencias fueron un preludio para el cuarteto electrónico que formó en 1979 con los jóvenes Quique Sinesi en guitarra, Matías González en bajo y Horacio López en batería. El grupo realizó giras europeas en 1982, 1983 y 1984, grabando dos álbumes (Vivencias y Vivencias II) que constituyeron un pilar del movimiento folklore fusión. Durante estos años realizó sus últimas participaciones en proyectos de tango con Humberto Pinheiro, Mariano Mores, Mauricio Marcelli y Enrique Francini, con quien fue de gira a Japón en 1977. En paralelo, se ganó la vida acompañando a cantantes populares como Alicia Martínez, Chango Nieto, Luis Blady y Piero. Su bandoneón se escucha de forma destacada en el sencillo Sólo le pido a Dios de León Gieco. En 1982, el pianista suizo George Gruntz estaba de paso por Buenos Aires y buscaba reclutar nuevos músicos para su orquesta itinerante, la cual consistía por aquellos años una de las big bands de referencia en el Viejo Continente. Ante la consulta del pianista, Jorge González le contestó que "hay un tipo que toca bandoneón pero no hace tango, ni folklore, ni tampoco jazz. No se sabe qué es lo que hace". Tras escuchar a Saluzzi, Gruntz acabó sumándolo para su orquesta e invitando a su cuarteto a participar del Festival de Jazz de Berlín, del cual él mismo era director. Su música fue muy apreciada por un público que no acostumbraba a escuchar el bandoneón por fuera del tango tradicional. Fue así como dio comienzo la carrera europea de Saluzzi. A partir de su trabajo con Gruntz fue contactado por el productor Manfred Eicher para grabar un disco en solitario para ECM Records. Se trataba de un sello muy reputado en la época por su promoción de un sonido suave e intimista, abierto a la fusión de músicas del mundo para trascender las barreras de los géneros musicales. Todos estos rubros en los que Saluzzi pronto se convirtió en especialista: el álbum resultante, Kultrum, fue bien recibido en Europa y le abrió las puertas para emprender su carrera solista. Ya radicado definitivamente en Alemania, durante estos años alternó álbumes en solitario (Andina) con celebradas colaboraciones con músicos de peso de la escena del jazz europeo, como Charlie Haden (Once Upon a Time - Far Away in the South) y Enrico Rava (Volver). Viviendo en Stuttgart, integró un trío con el pianista Wolfgang Dauner y el saxofonista Charlie Mariano, dejando como registro dos álbumes de estudio y uno en vivo. En 1990, fue elegido para acompañar en el bandoneón al guitarrista Al Di Meola para su álbum World Sinfonia (Tomato, 1991). La plaza estaba originalmente reservada al mismísimo Astor Piazzolla, quien se vio imposibilitado de participar por el accidente cerebrovascular que desembocó en su muerte. La colaboración se repetiría en Di Meola Plays Piazzolla (Mesa/Bluemoon, 1996). En 1991 formó una banda estable junto a sus hermanos Félix y Celso y su hijo José María Saluzzi. El "proyecto familiar" realizó un tour por muchos países, grabando hacia el final del año su primer álbum Mojotoro. En los años siguientes, el grupo continuó actuando bajo los nombres de Dino Saluzzi Group y Dino Saluzzi Quinteto, llegando a convertirse en el proyecto más duradero de Saluzzi por el resto de su carrera. Actuaron en las ediciones de 1992, 1997 y 2003 del Festival de Jazz de Montreux, convirtiendo a Saluzzi en el tercer músico argentino en presentarse en dicho festival tras Gato Barbieri y Astor Piazzolla. En las décadas de 2000 y 2010, alternó las actuaciones con el conjunto familiar con proyectos de estudio de ECM. Por iniciativa de Manfred Eicher grabó en trío junto al guitarrista José María Saluzzi y el destacado bajista Marc Johnson para el álbum Cité de la Musique (ECM, 1997). Dos pistas del álbum ("Gorrión" y "Coral Para Mi Pequeño Y Lejano Pueblo") fueron usadas por Pedro Almodóvar en su película Todo sobre mi madre, contribuyendo a su difusión internacional. La iniciativa sería emulada en 2001 para Responsorium, esta vez junto al bajista Palle Danielsson. En 1998 incorporó la música de
Discografía en vinilo
Ordenada por relevancia (lo más escuchado primero).
En la onda de Dino Saluzzi
Otros artistas afines, con vinilo.