Khalil Gibran
Yibrán Jalil Yibrán (en árabe: جبران خليل جبران بن ميخائل بن سعد, Ŷibrān Jalīl Ŷibrān ibn Mijā'īl ibn SaꞫd; Bisharri, 6 de enero de 1883-Nueva York, 10 de abril de 1931) fue un poeta, pintor, novelista y ensayista libanés. Es conocido como "el poeta del exilio". La ortografía de su nombre más conocida procede de la transcripción inglesa Khalil Gibran del original árabe جبران خليل. La transcripción empleada usualmente en español en las ediciones de la obra de este autor es Gibrán Jalil Gibrán, aunque las recomendaciones de romanización de la Fundéu conduzcan a las transcripciones Yibrán Jalil Yibrán o Yubrán Jalil Yubrán. Nació en 1883 en la aldea libanesa de Bisharri, en el seno de una humilde familia maronita. En cuanto a su primera educación escolar, ésta comienza en la Escuela elemental de Bisharri. Era el segundo de cuatro hermanos (Boutros, Marianna y Sultana), vivió con ellos hasta los once años, cuando gran parte de su familia emigra a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades para trabajar y vivir. Antes de ese viaje, aprende de otras personas, entre ellas su abuelo materno, el conocimiento del arte y del saber universal, que fueron base para la literatura y la pintura. Ya desde pequeño se revela como artista, tanto en el plano literario como en el pictórico. Se estableció con su familia en Boston, Massachusetts. Con el tiempo aprendió y cultivó con devoción el inglés, lengua que haría famosas sus novelas, aunque no olvidó el árabe, que perfeccionó tras su regreso a Líbano en 1898 hasta 1902. En Beirut frecuentaba el centro religioso maronita y nacional, Bayt Aljicma. Aprendió francés y empezó a forjarse un estilo literario sutil, elegante y fino. Durante esa estancia en su país natal, destaca por su habilidad en el dibujo y nace en él la idea de escribir un libro, El profeta, que con el tiempo sería su obra cumbre. Volvió a Boston y comenzó a publicar en árabe obras que ponen de manifiesto su peculiar estilo. Su habilidad con el dibujo y la pintura lo llevó a crear obras tan importantes que se exhibieron en varias partes del mundo y llegaron a compararse con trabajos de Auguste Rodin o William Blake. Deseoso de ampliar estilos, marcha a París en 1904 y se instala en Vaugirard hasta 1910. Conoce y vive el ambiente cultural y artístico del París de la época. En 1910 vuelve a Boston. Funda en 1911 una especie de agrupación político-social que se propone luchar en contra de la tiranía y la opresión en Oriente. Se traslada a la ciudad de Nueva York. En 1912 sale a la luz el libro Las alas rotas que había comenzado en 1906. Sus primeros textos los publica en la revista libanesa Al-Manarah, fundada por el propio Yibrán junto a Youssef Howayek. Inicia también en esa época una serie de viajes por Europa que enriquecerán su bagaje cultural. Trabaja para la revista Alfunun y, después de la desaparición de esta, para Alsaih. Precisamente alrededor de esta revista va a ser donde se conforma la agrupación literaria más importante de toda la literatura del mahyar, la Liga Literaria, fundada como tal el cuatro de abril de 1920 y en la que destacan entre sus miembros: Gibrán, Nuayma, Nasib Arida, Rasid Ayyub. Gibrán, concienciado y en plena época de apogeo fecundo, comienza a publicar en inglés. Será un periodo que le otorgará fama mundial. Gibrán trabaja en la redacción de El profeta, que finalmente logra publicarse en 1923 con éxito total e imágenes de su propia autoría. Antes había publicado El loco y posteriormente El precursor. En esa época, malos presentimientos le invaden el alma y desea retornar a su patria. Su salud entonces decae constantemente hasta el final de su vida. Se casó con la mujer de sus sueños y siempre la amó hasta que murió. Obtendrá cierto reconocimiento social a partir de 1925, con lo que mejorarán sus condiciones de vida. Muere en 1931 en Nueva York a los cuarenta y ocho años de edad. Yibrán fue un gran admirador del poeta Francis Marrash, cuya obra había estudiado en Beirut. Según el orientalista Shmuel Moreh, la propia obra de Yibrán tiene reminiscencias del estilo de Marrash, muchas de sus ideas y a veces incluso la estructura de algunos de sus libros. Para Suheil Bushrui y Joe Jenkins, el concepto de amor universal, en particular, dejó una «profunda impresión» en Yibrán. La poesía de nuestro autor suele utilizar un lenguaje formal y términos espirituales, como revela uno de sus poemas: «Pero que haya espacios en su unidad y que los vientos de los cielos bailen entre ustedes. Ámense los unos a los otros, pero no formen un vínculo de amor: que sea un mar en movimiento entre las orillas de sus almas». Muchos de los escritos de Yibrán tocan el cristianismo, especialmente en cuanto al amor espiritual. Pero su misticismo es una convergencia de varias influencias diferentes: el cristianismo, el islam, el judaísmo y la teosofía. Escribe: «Ustedes son mis hermanos y los amo. Los amo cuando se postran en sus mezquitas, se arrodillan en sus iglesias y oran en sus sinagogas. Ustedes y yo somos hijos de una sola fe: el espíritu». El libro más conocido de Yibrán es El profeta, compuesto de veintiséis ensayos poéticos. Su popularidad aumentó notablemente durante la década de 1960 con la contracultura americana y más tarde con el florecimiento de los movimientos New Age. Desde su primera publicación, en 1923, nunca ha estado fuera de impresión. Habiendo sido traducido a más de cuarenta idiomas, fue uno de los best-sellers del siglo XX en los Estados Unidos. Elvis Presley quedó profundamente impresionado por El profeta después de recibir su primer ejemplar en 1956. Según se cuenta, leyó pasajes a su madre y a lo largo de los años regaló copias de El profeta a sus amigos y colegas. Las fotografías de sus notas manuscritas bajo ciertos pasajes a lo largo de su ejemplar están disponibles en varios sitios web de museos. Una de sus frases más destacables está tomada de Arena y espuma (1926): «La mitad de lo que digo no tiene sentido, pero lo digo para que la otra mitad pueda alcanzarlos». Esta frase fue tomada por John Lennon y empleada, aunque ligeramente modificada, en la canción «Julia» de The Beatles. David Bowie menciona a Gibrán en la canción «The Width Of a Circle», de su álbum The Man Who Sold the World (1970). Bowie utilizó al autor como una «referencia hippie», porque el libro Lágrimas y sonrisas de Gibrán se volvió popular en la contracultura hippie de los años 60. En 2016 la fábula de Gibrán Sobre la muerte fue compuesta en hebreo por Gilad Hochman para soprano, turbo y percusión, y estrenada en Francia con el título Río del silencio. Gibrán nació en una familia cristiana maronita y se educó en escuelas maronitas. Fue influido no solo por su propia religión sino también por el islam y especialmente por el misticismo sufí. Su conocimiento de la sangrienta historia del Líbano, con sus destructivas luchas fraccionales, fortaleció su creencia en la unidad fundamental de las religiones que sus padres le inculcaron acogiendo a personas de distintas religiones en su hogar. Influyeron también en su obra temas como el arte islámico/árabe, el clasicismo europeo y el romanticismo (William Blake y Auguste Rodin), la hermandad prerrafaelita y, más modernos, el simbolismo y el surrealismo. Las grandes influencias personales de Gibrán incluyen a Fred Holland Day, Josephine Preston Peabody —quien llamó al autor un «profeta»— y Mary Haskell, su mecenas. Gibrán mantuvo una serie de encuentros con el bahaísmo. Juliet Thompson, quien conoció personalmente al poeta, relató varias anécdotas relacionadas con él. Recordó que Gibrán había conocido a Abdul-Bahá, el líder de la religión en el momento de su visita a Estados Unidos, hacia 1911-1912. Gibrán no pudo dormir la noche antes de conocerlo en persona para dibujar su retrato. De acuerdo con Thompson, a lo largo de toda su escritura de «Jesús, el Hijo del Hombre», Gibrán pensó en Abdul-Bahá. Años más tarde, después de la muerte de Abdul-Bahá, dio una charla sobre religión con los bahais y, en
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